jueves, 17 de mayo de 2018

Letanías de Santa Gema Galgani

Señor, ten piedad. 
Cristo, ten piedad. 
Señor, ten piedad. 
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos. 
Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros. 
Dios, Hijo, Redentor del mundo, 
Dios, Espíritu Santo, 
Santísima Trinidad, un solo Dios, 

Santa Maria Madre de Dios, ruega por nosotros!
Santa Gema, Flor de la pasión, ruega por nosotros! 
gran Pasionista, 
adornada con hermosas virtudes, 
ejemplo en la primera comunión, 
devota de la Eucaristía, 
amorosa devota de la Virgen María, 
ayuda a los pecadores, 
víctima de Jesús Crucificado, 
obediente al Ángel de la Guarda, 
unida continuamente con Jesús, 
amor ardiente por el Señor, 
fiel en la sequedad espiritual, 
práctica de la voluntad de Dios, 
compasiva de los Dolores del Salvador, 
asistente de los Sacramentos, 
verdadero arrepentimiento en la Confesión, 
amorosa del Corazón de Jesús, 
heroica en los sufrimientos, 
resignada en la enfermedad, 
enseñanza de la Iglesia, 
joven piadosa, ejemplo de silencio, 
participante de las Llagas de Jesús, 
asistencia para la juventud, 
modelo para los estudiantes, 
santidad extrema, 
paciencia con la familia, 
misericordiosa delante las ofensas, 
obediente perfecta, 
totalmente consagrada al Señor, 
profundamente humilde, 
llena de buenas obras heroico en la fortaleza, 
alta oración, lirio de la castidad, 
virgen de la pureza, 
amable con los pobres, 
joven seráfica, 
delicioso aroma que ascendió al Cielo, 
joya de Jesús y María, 

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Gema Galgani. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Oremos: "Oh Dios, que dio a la Santa Gema Galgani, su flor de la Pasión, tan grandes virtudes, ayúdanos a seguir sus ejemplos de pureza, humildad y amor, para que, en unión con Jesús Crucificado y la Virgen Dolorosa, obtengamos la gloria de la Resurrección en la vida eterna. Amén."

Letanías de muchos Santos

Letanías Lauretanas de Nuestra Señora:
Letanía de San Luis María Grignion de Montfort: 
Letanía de Santa Cecilia: 
Letanía de los Santos:
Letanía de Santa Gema Galgani:
Letanía de San Claudio de la Colombière:

Salmo 4

"Cuando clamo, respóndeme, oh Dios mi justiciero, en la angustia tú me abres salida. Tenme piedad, escucha mi oración. Vosotros, hombres, ¿hasta cuándo seréis torpes de corazón, amando vanidad, rebuscando mentira? ¡Sabed que Yahveh mima a su amigo, Yahveh escucha cuando yo le invoco. Temblad, y no pequeis. Hablad con vuestro corazón en el lecho ¡y silencio! Ofreced sacrificios de justicia y confiad en Yahveh. Muchos dicen: ‘¿Quién nos hará ver la dicha?’ ¡Alza sobre nosotros la luz de tu rostro! Yahveh, tú has dado a mi corazón más alegría que cuando abundan ellos de trigo y vino nuevo. En paz, todo a una, yo me acuesto y me duermo, pues tú solo, Yahveh, me asientas en seguro."

Salmo 3

Salmo 3: "Yahveh, ¡cuán numerosos son mis adversarios, cuántos los que se alzan contra mí! ¡Cuántos los que dicen de mi vida: ‘No hay salvación para él en Dios!’ Mas tú, Yahveh, escudo que me ciñes, mi gloria, el que realza mi cabeza. A voz en grito clamo hacia Yahveh, y él me responde desde su santo monte. Yo me acuesto y me duermo, me despierto, pues Yahveh me sostiene. No temo a esas gentes que a millares se apostan en torno contra mí. ¡Levántate, Yahveh! ¡Dios mío, sálvame! Tú hieres en la mejilla a todos mis enemigos, los dientes de los impíos tú los rompes. De Yahveh la salvación. Tu bendición sobre tu pueblo. "

Salmo 2

Salmos 2: "¿Por qué se agitan las naciones, y los pueblos mascullan planes vanos? Se yerguen los reyes de la tierra, los caudillos conspiran aliados contra Yahveh y contra su Ungido: ‘¡Rompamos sus coyundas, sacudámonos su yugo!’ El que se sienta en los cielos se sonríe, Yahveh se burla de ellos. Luego en su cólera les habla, en su furor los aterra: ‘Ya tengo yo consagrado a mi rey en Sión mi monte santo.’ Voy a anunciar el decreto de Yahveh. El me ha dicho: ‘Tú eres mi hijo; yo te he engendrado hoy. Pídeme, y te daré en herencia las naciones, en propiedad los confines de la tierra. Con cetro de hierro, los quebrantarás, los quebrarás como vaso de alfarero’ Y ahora, reyes, comprended, corregíos, jueces de la tierra. Servid a Yahveh con temor, con temblor besad sus pies. No se irrite y perezcáis en el camino, pues su cólera se inflama de repente. ¡Venturosos los que a él se acogen!"

Salmo 1

"¡Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni en la senda de los pecadores se detiene, ni en el banco de los burlones se sienta, mas se complace en la ley de Yahveh, su ley susurra día y noche! Él es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da a su tiempo el fruto, y jamás se amustia su follaje. Todo lo que él hace sale bien. ¡No así los impíos, no así! Ellos son como paja que se lleva el viento. Por eso, no resistirán en el Juicio los impíos, ni los pecadores en la comunidad de los justos. Porque Yahveh conoce el camino de los justos, pero el camino de los impíos se pierde."